viernes, 15 de julio de 2011

SUEÑOS PREMONITORIOS

Fuente no citada




Durante el sueño parece que se nos abran otros mundos. Con frecuencia, nuestros

sueños nos transportan a tiempos y lugares remotos; nos encontramos a nosotros

mismos entre personas y cosas que nos son familiares, aunque extrañamente

transfiguradas. Hacemos cosas que nos resultarían imposibles estando despiertos,

o nos encontramos paralizados e incapaces de realizar la más simple de las

acciones. A veces tenemos la sensación de poseer un conocimiento profundo que

daría sentido a toda nuestra vida, conocimiento que olvidamos al despertar o que

nos parece incoherente. Y quizás, a veces, los sueños nos proporcionan un

conocimiento real, una visión de un futuro que acontecerá en realidad.

La naturaleza de los sueños ha desconcertado a la humanidad civilizada desde los

primeros tiempos. Alrededor de los sueños se han desarrollado innumerables

creencias y cultos. Esto no debe sorprendernos, ya que actualmente ninguna

teoría del sueño y de los sueños es aceptada universalmente.

Las antiguas creencias acerca de los sueños se basaban en la idea de que

predecían sucesos futuros, y se inventaron métodos complicados para su

interpretació n. Uno de los más antiguos manuscritos que se conservan, un papiro

egipcio de 4.000 años de antigüedad, está dedicado al complejo arte de la

interpretació n de los sueños.

Un sueño del faraón Tutmés IV, hacia 1450 a.C., se consideró lo bastante

importante como para ser grabado en una lápida que fue erigida frente a la Gran

Esfinge de Gizeh. Cuenta cómo, cuando era todavía príncipe, Tutmés soñó durante

la siesta que el dios Hormakhu le hablaba, diciéndole: "La arena del paraje en

el que transcurre mi existencia me ha cubierto. Prométeme que tú harás lo que

desea mi corazón; entonces sabré que tú eres mi hijo, que tú eres mi

salvador..." Cuando fue faraón, Tutmés retiró la arena que cubría la Esfinge

sagrada en honor de Hormakhu, y su reinado fue largo y fructífero, tal como el

dios le había prometido en el sueño.

miércoles, 6 de julio de 2011

Sueños proféticos

Estos sueños, como indica Dickens, son muy detallados, o bien presentan alguna


cualidad especial que les es propia. El doctor Walter Franklin Prince, clérigo e

historiador americano, y brillante investigador psíquico, contaba que en el

transcurso de su vida tuvo cuatro sueños que, comparados con el resto, son "como

la noche al día". Las imágenes en estos sueños eran extraordinariamente reales,

y las emociones que producían, intensas. Este es el relato de uno de sus sueños:

Estaba mirando un tren cuya cola salía de un túnel. De pronto, para mi horror,

otro tren se arrojó sobre él. Vi arrugarse y amontonarse los vagones, y de entre

la masa de restos salían los gritos agudos y agonizantes de los heridos... Luego

lo que parecían ser nubes de vapor o humo se incendiaron y los gritos de agonía

aumentaron. En este instante mi esposa me despertó, preocupada por mis gritos

angustiados.

A la mañana siguiente ocurría en Nueva York, a 125 km. de distancia, una

catástrofe ferroviaria. Cuando el doctor Brice leyó las crónicas de los

periódicos quedó sorprendido por la similitud de muchos detalles: los trenes

colisionaron a la entrada de un túnel, los conductos de vapor reventaron y se

produjo un incendio, etcétera.

John W. Dunne, ingeniero aeronáutico británico, estaba intrigado por sus propios

sueños que, con frecuencia, parecían predecir acontecimientos futuros. En su

libro An experiment with time (Experimento con el tiempo, 1927) describió

meticulosamente algunos de ellos. El siguiente, ocurrido en otoño de 1913, es un

ejemplo típico:

La escena era un terraplén con una vía de ferrocarril. Supe entonces que el

lugar se encontraba al norte del puente de FirthForth, en Escocia. Al pie del

terraplén había una senda, por la que la gente paseaba en pequeños grupos. La

escena se repitió algunas veces, pero en la última vi que un tren que iba en

dirección norte había caído por el terraplén. Vi varios vagones cayendo y

bloques de piedra rodando.

Trató de fijar la fecha, pero todo lo que pudo conseguir fue localizarla en la

primavera siguiente (a mediados de abril).

El 14 de abril de 1914 el tren-correo "El escocés volador" saltó el parapeto

cerca de la estación de Burntisland, 24 kilómetros al norte del puente Forth,

cayendo sobre el campo de golf desde 6 metros de altura.

Recientemente se han instalado en diversos lugares del mundo oficinas para

recoger las premoniciones del público, en un intento de contrarrestar la opinión

de que estos relatos sólo se conocen después de que los hechos hayan ocurrido.

La Oficina de premoniciones de Toronto, recibió el siguiente relato de una

premonición que, como muchas otras, tiene su origen en un sueño.

La señora Zmenak soñó que recibía una llamada de la policía. Le dijeron que su

marido llegaría a casa algo más tarde porque se había producido una muerte;

luego vio un cuerpo sin piernas. Al despertar estaba segura de que su esposo no

iba a morir, pero si de que alguien moriría si él salía de casa al día

siguiente. El esposo desestimó la advertencia.

De regreso a casa, el coche del señor Zmenak sufrió una avería y se detuvo.

Mientras él iba a telefonear, un coche de la policía se detuvo para comprobar lo

que hacía, y también se detuvo otro coche al otro lado de la calzada. Su

conductor se había perdido y cruzó la carretera para informarse. El policía le

indicó la ruta, pero cuando regresaba a su coche fue atropellado y murió en el

acto. Sus piernas quedaron como separadas del cuerpo.

Cuando un sueño profético coincide con la realidad de una forma tan exacta, se

diría que durante el sueño las barreras del tiempo y del espacio se pueden

saltar. Como todos dormimos y soñamos, todos tenemos la posibilidad de traspasar

esas barreras en alguna ocasión.

domingo, 27 de marzo de 2011

EL DALAI LAMA HABLA SOBRE LA ESPIRITUALIDAD

 
La dimension de la espiritualidad 
 
Las leyes de la vida
 

Hermanos y hermanas, me gustaría abordar el tema de los valores espirituales con la definición
de dos valores de espiritualidad.
Para empezar, permitidme decir que como seres hu­manos nuestro objetivo básico es el de disfrutar
de una vida feliz; todos queremos experimentar la felicidad. Es algo natural para nosotros
 buscarla. Éste es el propósito de nuestra vida. La razón de ello es bastante obvia: cuan­do perdemos
la esperanza, el resultado es que nos de­primimos y hasta es posible que nos volvamos suicidas.
Nuestra propia existencia está, pues, fuertemente arrai­gada en la esperanza. Si bien no existe
 ninguna garantía de lo que nos va a traer el futuro, porque somos capaces de continuar viviendo,
tenemos esperanza. Por tanto, podemos afirmar que el propósito de nuestra vida, el ob­jetivo de
nuestra vida, es la felicidad. Los seres humanos no son producto de las máquinas.
Somos más que simple materia; nosotros sentimos y ex­perimentamos. Por ello, e
l bienestar material por sí solo no basta. Necesitamos algo más profundo,
 aquello que normalmente defino como afecto humano o compasión.
Con el afecto humano, o compasión, todas las ventajas materiales que tenemos a nuestra
 disposición pueden ser muy constructivas y producir resultados positivos. No
obstante, sin él, las ventajas materiales por sí solas no conseguirán satisfacernos
ni tampoco aportarnos nin­gún grado de paz mental
 o felicidad. De hecho, las
ven­tajas materiales sin el afecto pueden incluso crear pro­blemas adicionales.
En consecuencia, podemos afirmar que el afecto o compasión es la clave para la felicidad hu­mana.
 
EL PRIMER NIVEL DE ESPIRITUALIDAD:
 
LAS RELIGIONES DEL MUNDO Y SU VALOR PARA LA HUMANIDAD

El primer nivel de espiritualidad para los seres humanos de cualquier lugar del mundo es la fe
 en una de las mu­chas religiones que existen. En mi opinión, cada una de las principales
 religiones mundiales cumple una impor­tante función; pero para que éstas contribuyan
 eficaz­mente en beneficio de la humanidad, desde el aspecto religioso, existen dos
 factores importantes a tener en cuenta. El primero de ellos es que los practicantes
a tí­tulo individual de todas estas religiones, es decir, noso­tros mismos,
 debemos practicarlas de forma sincera.
Las enseñanzas religiosas deben ser parte integral de nues­tras vidas; no han de estar
 desligadas de esa práctica. A veces, entramos en una iglesia o un templo y recitamos
 oraciones o quizá generamos algún tipo de sentimiento espiritual, pero en cuanto salimos a
 la calle, esta sensa­ción religiosa desaparece totalmente. Ésta no es la forma correcta de
 practicar. El mensaje religioso debe perma­necer con nosotros dondequiera que estemos.
 Las ense­ñanzas de nuestra religión tienen que estar presentes en nuestras vidas de tal forma
 que, cuando realmente nece­sitemos o pidamos bendiciones o fuerza interior, estas
 enseñanzas estén ahí incluso en esos momentos; estarán ahí cuando experimentemos
 dificultades porque esta­rán constantemente presentes. La religión sólo puede ser
realmente eficaz cuando se ha convertido en parte integral de nuestras vidas.

Necesitamos, asimismo, experimentar con mayor pro­fundidad los significados y valores
espirituales de nuestra propia tradición religiosa, necesitamos conocer estas en­señanzas
 no solamente a nivel intelectual, sino también a través de nuestra propia experiencia
 más profunda. A veces comprendemos diferentes ideas religiosas en un plano demasiado
 superficial o intelectual. Sin un senti­miento más profundo, la eficacia de la religión
queda li­mitada. Así pues, debemos practicar de forma sincera, y la religión
 ha de convertirse en parte de nuestras vidas.

LA IMPORTANCIA DE UNA RELACIÓN ESTRECHA ENTRE LAS RELIGIONES

El segundo factor está más relacionado con la interac­ción entre las diferentes religiones del
mundo. En la actualidad, debido al ascenso del cambio tecnológico y a la economía
 mundial, nos hallamos en una situación en la que jamás habíamos dependido tanto unos de otros.

Entre los diferentes países y continentes, se ha estableci­do una relación mucho más estrecha.
De hecho, la su­pervivencia de una región del mundo depende de la de las otras. En consecuencia,
el mundo ha establecido unos lazos mucho más estrechos, es más interdepen­diente y
 existe más interacción humana. En tales circunstancias, la idea de pluralismo entre las
 religiones mundiales es de suma importancia. En épocas pasadas, cuando se vivía en comunidades
alejadas unas de otras y las religiones surgían en relativo aislamiento, la idea de que solamente
existía una religión resultaba muy útil. Pero ahora la situación ha cambiado, y las circunstancias
 son totalmente diferentes. Aceptar el hecho de que exis­ten diferentes religiones es de
esencial importancia, y para desarrollar un respeto mutuo genuino entre ellas, es
 imprescindible establecer un contacto cercano entre las diferentes religiones.
Éste es el segundo factor que hará que las religiones mundiales sean efectivas a la hora
 de ejercer un efecto benéfico para toda la humanidad. Cuando estaba en el Tíbet, no tenía
ningún contacto con personas de otras religiones, por ello mi actitud ha­cia ellas no era muy
 positiva. Pero una vez tuve la opor­tunidad de conocer a personas de otras creencias y
aprender a partir del contacto personal y la experiencia, mi actitud hacia las demás religiones
 cambió. Me di cuenta de lo útiles que son para la humanidad, y del po­tencial que cada una de ellas tiene
 para contribuir a un mundo mejor. A lo largo de varios siglos, las religiones han aportado elementos
 maravillosos para una evolu­ción mejor de los seres humanos e incluso hoy en día existe gran número
 de seguidores del cristianismo, del islam, del judaísmo, del budismo, etcétera. Millones de personas
se están beneficiando de todas estas religiones. Para dar un ejemplo del valor que tiene conocer
 a personas de diferentes creencias, mis encuentros con el fallecido Thomas Merton hicieron
 que me diera cuenta de lo maravilloso y valioso que era como persona.
En otra ocasión, tuve la oportunidad de conocer a un mon­je católico en Montserrat, uno de
los famosos monaste­rios de España. Me habían dicho que este monje había vivido durante
 varios años como ermitaño en una colina justo detrás de la abadía. Cuando visité el
monasterio, descendió de su ermita expresamente para conocerme. Dio la casualidad de
 que su inglés era aún peor que el mío y esto me animó más para hablar con él. Nos
que­damos frente a frente y le pregunté: «En todos estos años, ¿qué has estado haciendo
 en esa colina?». Me miró y contestó: «Meditación en la compasión, en el amor». Cuando
 pronunció estas pocas palabras comprendí el mensaje a través de sus ojos. Desarrollé,
 verdaderamen­ te, una sincera admiración hacia aquella persona y hacia otros como él.
Este tipo de experiencias me ha ayudado a confirmar en mi mente que todas las religiones
 mun­diales poseen el potencial para generar bondad en las personas, independientemente
 de sus diferencias en fi­losofía y doctrina. Cada tradición religiosa
 tiene su pro­pio mensaje maravilloso que transmitir.
Por ejemplo, desde el punto de vista del budismo, el concepto de un creador es ilógico; debido
a la manera en que el budismo analiza la causalidad, resulta un con­cepto difícil de comprender
para los budistas. No obstante, no cabe ahora profundizar en cuestiones filosófi­cas. El
punto importante aquí es que para las personas que siguen enseñanzas en las
 que la creencia básica resi­de en un creador, este enfoque resulta muy eficaz.
Según esas tradiciones, el ser humano es creado por Dios. Ade­más, por lo que recientemente
 he aprendido de mis ami­gos cristianos, no aceptan la teoría del renacimiento, por lo cual
tampoco aceptan las vidas pasadas o futuras. Aceptan solamente esta vida. Sin embargo,
sostienen que esta misma vida está creada por Dios, por el creador, y esta idea genera en
 ellos un sentimiento de intimidad con él. Su enseñanza más importante es que, dado que
 nosotros estamos aquí por voluntad de Dios, nuestro fu­turo depende del creador, y debido
a que éste está con­siderado como sagrado y supremo, nosotros debemos amarlo.
Lo que se observa de esta enseñanza es que nosotros deberíamos amar a nuestros
semejantes, los seres huma­nos; éste es el mensaje esencial. El razonamiento es que
 si nosotros amamos a Dios, debemos amar a nuestros se­mejantes, los seres humanos,
 porque ellos, como noso­tros, fueron creados por aquél. Su
 futuro, así como el nuestro,
depende del creador; así pues, su situación es como la nuestra. En consecuencia, resultaría
 cuestiona­ble la fe de las personas que dicen: «Amad a Dios», pero que no muestran un
amor sincero hacia sus iguales, los humanos. La persona que cree en Dios y
en el amor ha­cia él debe manifestar la sinceridad de su amor
a través del amor dirigido hacia sus semejantes.
Este tipo de en­foque es muy poderoso, ¿no os parece?. Si examinamos de esta manera
cada religión desde di­ferentes ángulos, no simplemente a partir de nuestra propia
postura filosófica, sino teniendo en cuenta dife­rentes puntos de vista, no cabe duda
de que todas las principales religiones tienen el potencial de hacer mejor al ser
humano. Esto es evidente: un contacto estrecho con personas de otras creencias
hace posible desarrollar una actitud mental amplia y respeto mutuo con relación a otras religiones.
El acercamiento a diferentes creencias me ayuda a aprender nuevas ideas, nuevas
 prácticas, y nuevos métodos o técnicas que yo puedo incorporar en mi propia práctica.
 De forma similar, algunos de mis her­manos y hermanas cristianos han adoptado ciertos
mé­todos budistas como, por ejemplo, la práctica de la con­centración mental en un solo
 punto, así como técnicas que ayudan a desarrollar la tolerancia, la compasión y el amor.
Resulta de gran beneficio que practicantes de di­ferentes religiones se reúnan para
 este tipo de intercam­bios. Además de desarrollar la armonía entre ellos, tam­bién
pueden obtenerse otros resultados benéficos.
Los políticos y los líderes nacionales hablan con fre­cuencia de la «convivencia» y el
 «acercamiento» . ¿Por qué no puede ser así también entre las personas religio­sas?
Creo que ha llegado la hora. En Asís, en 1987, por ejemplo, líderes y representantes de
 diferentes religio­nes mundiales se reunieron para orar juntos, aunque no estoy
 seguro de que la palabra «oración» sea el término adecuado para describir de forma
 exacta la práctica de todas estas religiones. En cualquier caso, lo importante es que
 representantes de distintas religiones se reúnan en un mismo lugar y recen, cada
uno de acuerdo con su propia fe. Esto ya está sucediendo y, en mi opinión, algo muy
 positivo se está generando. No obstante, todavía necesitamos poner más esfuerzo
 en desarrollar la armo­nía y la proximidad entre las diferentes regiones del mundo,
 ya que sin tal esfuerzo continuaremos experi­mentando los
numerosos problemas que dividen a la hu­manidad.
Si la religión fuera el único remedio para disminuir el conflicto humano y si este mismo
 remedio se convirtiera en una fuente más de conflicto, sería algo desastroso. En la
 actualidad, así como en el pasado, surgen conflictos en nombre de la religión debido
a diferencias religiosas, y en mi opinión esto es muy, muy triste. Pero como ya he
 mencionado anteriormente, si pensamos con una mente más amplia y profunda,
nos daremos cuenta de que la si­tuación en el pasado era totalmente distinta a la
de hoy. Ya no vivimos de una manera aislada sino interdepen­diente. Por tanto, en la
 actualidad es muy importante darse cuenta de que una relación estrecha entre las
di­ferentes religiones es algo fundamental; sólo así los dife­rentes grupos religiosos
tendrán la posibilidad de trabajar juntos de forma más íntima y hacer un esfuerzo
 común en beneficio de toda la humanidad. Sinceridad y fe en la práctica religiosa
por un lado, y tolerancia religiosa y cooperación por el otro, comprenden
el primer nivel del valor de la práctica espiritual para la humanidad.

EL SEGUNDO NIVEL DE ESPIRITUALIDAD: LA COMPASIÓN COMO RELIGIÓN UNIVERSAL

El segundo nivel de espiritualidad es más importante que el primero porque sin importar
 lo maravillosa que pueda ser una religión, las personas que la aceptan si­guen siendo un número
 muy limitado. La mayoría de los cinco o seis mil millones de seres humanos que hay en
nuestro planeta, probablemente no practican ningún tipo de religión. De acuerdo con
 la formación que han recibido por parte de su familia, quizá se identifiquen como
 pertenecientes a uno u otro grupo religioso: «Yo soy hindú», «Yo soy budista», «Yo soy cristiano»,
 pero en profundidad, la mayoría de estas personas no son nece­sariamente practicantes
 de ninguna fe religiosa. Esto es así y está bien; el hecho de que una persona adopte
o no una religión es un derecho individual de cada uno. To­dos los grandes
 maestros de la Antigüedad, tales como Buda, Mahavira, Jesucristo y Mahoma,
nunca lograron crear una conciencia espiritual en toda la humanidad, en todos
los seres humanos. En realidad, nadie puede hacer tal cosa.

Si estas personas no creyentes se llaman a sí mismas ateas no importa. De hecho,
 según algunos eruditos occidentales, los budistas también son ateos, dado que no
aceptan el concepto de un creador. Por ello, a veces, añado una palabra más al describir
 a los no creyentes y es la palabra «extremista»; los llamo no cre­yentes «extremistas». Estas
 personas no son solamente no creyentes sino que son extremistas en su visión al
 sostener que la espiritualidad no tiene ningún valor. Si embargo, debemos recordar
 que ellas también forman parte de la humanidad y que, como todos los seres hu­manos,
tienen el deseo de ser felices, de vivir una vida fe­liz y en paz. Éste es el punto
 importante. Por mi parte creo que no hay nada malo en continuar siendo no
creyente, pero mientras seamos parte de la hu­manidad, mientras seamos seres
 humanos, tenemos ne­cesidad del afecto humano, de la compasión humana.

Ésta es, en realidad, la enseñanza fundamental de todas las tradiciones religiosas:
el punto esencial es la compa­sión o el afecto humano. Sin éste, incluso las creencias
 religiosas pueden resultar destructivas. Por tanto, la esen­cia en la religión incluso
 es la bondad de corazón. Desde mi punto de vista, el afecto humano o la compasión
 es la religión universal. Sea uno creyente o no, todos necesi­tamos afecto humano
 y compasión, porque nos da fuer­za interna, esperanza y
 paz mental. Resulta, pues, algo in­dispensable para todos.

Examinemos, por ejemplo, la utilidad de un corazón bondadoso en la vida cotidiana.
 Si nos sentimos de buen humor cuando nos levantamos por la mañana, si hay en
 nosotros un sentimiento de bondad, automáticamente nuestra puerta interna
 se abre a ese día. Incluso en el caso de que nos encontrásemos a una persona
 desagra­dable, no experimentarí amos demasiada alteración y quizá incluso
conseguiríamos decirle algo agradable. Po­dríamos charlar con esa persona
poco amistosa y tal vez incluso mantener una conversación profunda. Sin
em­bargo, en un día en el que nuestro estado de ánimo es menos positivo y
nos sentimos irritados, de forma auto­mática se cierra nuestra puerta interna.

En consecuen­cia, incluso si nos encontramos con nuestro mejor ami­go o amiga
 nos sentimos incómodos y tensos. Estos ejemplos muestran cómo nuestra
actitud interior marca una gran diferencia en nuestras experiencias diarias. Así
pues, para crear una atmósfera agradable, placentera, dentro de nosotros mismos,
de nuestras familias o nues­tro entorno, debemos darnos cuenta de que el origen
 úl­timo de esa atmósfera placentera reside dentro de cada uno: un corazón bondadoso,
 compasión humana, amor. El hecho de crear una atmósfera positiva y amistosa
nos ayuda automáticamente a disminuir el miedo y la in­seguridad. De esta
 manera podemos, con mayor facili­dad, hacer nuevos amigos y provocar más sonrisas.
 

Des­pués de todo, somos animales sociales. Sin la amistad con otros seres humanos,
sin la sonrisa humana, nuestra vida se convierte en desdicha. La sensación de soledad
se hace insoportable. Se trata de una ley de la naturaleza; en otras palabras, según las
leyes naturales, dependemos unos de otros para vivir. Si bajo ciertas circunstancias,
de­bido a que algo no funciona en nosotros, nuestra actitud hacia nuestros semejantes,
de quienes dependemos, se vuelve hostil, ¿cómo podemos esperar alcanzar la paz
 mental o disfrutar de una vida feliz? De acuerdo con la naturaleza básica humana,
o ley natural, el afecto -la compasión- es la clave para la felicidad.

Según la medicina contemporánea, un estado mental positivo, o paz mental,
resulta también beneficioso para nuestra salud física. Si estamos constantemente
 alterados acabamos dañando nuestra propia salud. Por tanto, in­cluso en el aspecto
 de la salud, la calma mental y la se­renidad son muy importantes. Esto demuestra
 cómo el cuerpo físico de por sí aprecia y responde a la calidez hu­mana, a la paz mental.

LA NATURALEZA HUMANA FUNDAMENTAL

Si observamos la naturaleza humana fundamental, ve­mos que nuestra naturaleza no
es de carácter agresivo sino dócil. Por ejemplo, si examinamos diferentes ani­males, nos
 damos cuenta de que los más pacíficos tienen una estructura corporal en concordancia
con su natura­leza; de forma similar, la estructura física de los animales de presa
también se ha desarrollado de acuerdo con lo que son. Comparemos el tigre y el
 ciervo: existen gran­des diferencias en sus estructuras físicas. Cuando com­paramos
 nuestro propio cuerpo con el de ellos, vemos que nosotros nos parecemos
 más a los ciervos y a los co­nejos que a los tigres.

Incluso nuestros dientes son más parecidos a los de ellos, ¿no es así? No son como
los de un tigre. Nuestras uñas son otro buen ejemplo, pues ni tan siquiera puedo
 cazar a un ratón sólo con mis uñas de humano. Por supuesto, debido a la inteligencia
humana, somos capaces de inventar y utilizar diferentes herra­mientas y métodos
para hacer cosas que sin ellos nos se­ría difícil realizar. Así, como podemos ver,
debido a nues­tra condición física pertenecemos a la categoría de animales
dóciles. Considero pues que ésta es la natura­leza humana fundamental tal
 como enseña nuestra es­tructura física básica.

LA COMPASIÓN Y LA RESOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS

Dada nuestra situación global actual, la cooperación es esencial, en particular en
 campos como la economía y la educación. En la actualidad, el concepto de que
 las dife­rencias son importantes prácticamente ha desaparecido, como queda reflejado
en el movimiento por una Europa occidental unida. Este movimiento es, en mi opinión,
realmente valioso y muy oportuno. No obstante, el esfuerzo por crear este estrecho
vínculo entre las diferen­tes naciones no surgió debido a la compasión
o la fe re­ligiosa, sino más bien por necesidad.

Existe en el mundo una tendencia creciente hacia la conciencia global. En tales
circunstancias, una relación estrecha con los demás se ha convertido en un elemento
 ligado a nuestra propia supervivencia. El concepto de la responsabilidad univer­sal,
basada en la compasión y el sentimiento de herman­dad, es hoy fundamental. El mundo
 está lleno de con­flictos -por ideologías, por religión e incluso conflictos dentro de
las familias- basados en el hecho de que una persona quiere una cosa mientras otra
desea algo distin­to. Si examinamos el origen de todos estos conflictos, descubrimos
 que hay varias, existen muchas causas dife­rentes, incluso dentro de nosotros mismos.

No obstante tenemos, a la vez, el potencial y la habili­dad para unirnos en armonía.
 Todas estas otras cosas son relativas. Aunque existan muchos puntos que
originan conflicto, existen al mismo tiempo muchas posibilidades de generar unión
 y armonía. Ha llegado el momento de poner mayor énfasis en la unión. Aquí, una
 vez más, debe haber afecto humano. Por ejemplo, quizá uno ten­ga una opinión
 religiosa o ideológica diferente a la de otra persona.

Si respetamos sus derechos y mostramos de forma sincera una actitud compasiva
hacia ella, en­tonces no importa si su idea se adapta a la nuestra; esto sería algo
 secundario. Mientras la otra persona crea en ello y se beneficie de tal punto de vista,
está en su pleno derecho. Por tanto, debemos sentir respeto y aceptar el hecho
de que existen diferentes puntos de vista. Lo mis­mo sucede en el campo de la
 economía: nuestros com­petidores también deben obtener algún tipo de bene­ficio,
 porque ellos asimismo han de sobrevivir. En mi opinión, cuando tenemos
una percepción más amplia basada en la compasión las cosas empiezan a
 ser mucho más fáciles. Una vez más, la compasión es el factor clave.

CONCLUSIÓN: EL SIGNIFICADO DE LA COMPASIÓN
 

He hablado extensamente acerca de la compasión sin explicar su verdadero
 significado. Me gustaría ahondar en el sentido de la compasión, que a menudo suele
en­tenderse erróneamente. La genuina compasión está ba­sada no en nuestras
propias proyecciones y expectativas sino en los derechos del otro. Independientemente
de si la otra persona es un amigo íntimo o un enemigo, el he­cho de que desee la
 paz y la felicidad y quiera superar el sufrimiento ha de servirnos de base para
desarrollar un genuino interés por su problema. Ésta es la compasión auténtica.

Normalmente, cuando nos interesamos por un amigo íntimo, llamamos a esto
compasión. Esto no es compasión, es apego. Incluso en el matrimonio, aquellos
 que perduran a lo largo del tiempo lo hacen no debido al apego -aunque
 generalmente está presente-, sino por­que también existe compasión. Los
 matrimonios que duran sólo poco tiempo experimentan falta de compa­sión;
existe solamente apego emocional basado en pro­yecciones y expectativas.
 Cuando el único punto de unión entre amigos íntimos es el apego, incluso
 un pe­queño detalle puede hacer cambiar nuestras proyeccio­nes. Tan pronto
 como cambian nuestras proyecciones, desaparece el apego,
porque estaba basado únicamente en aquéllas

Es posible tener compasión sin apego y, de forma si­milar, sentir enfado sin
odio. Por consiguiente, necesitamos hacer una distinción clara entre la
compasión y el apego, y entre el enfado y el odio. Esta claridad de con­ceptos
 es útil en nuestra vida diaria y en nuestros esfuer­zos hacia la paz
mundial. Considero que éstos son los va­lores espirituales
 fundamentales para la felicidad de todos los seres humanos,
independientemente de si uno es creyente o no.
 

TENZIN GYATSO

S.S. Dalai Lama


 

Porque dando es como se recibe, olvidando es como se encuentra, perdonando es como se es perdonado y muriendo se resucita a la vida que no conoce fin.

viernes, 9 de julio de 2010

LOS ANIMALES, NUESTROS HERMANOS MENORES...(IV)

Francisco Nieto









Entiendo que para el que comienza a estudiar el ocultismo sea complicado eso de que los animales

evolucionan dentro de un Cuerpo-Alma hasta que se hacen humanos, pero para explicarlo, como deseo

ahora, debo hacerlo de una forma generalizada y sin grandes especificaciones

porque de otra forma sería muy largo. Veamos:

El origen de la vida que anima los cuerpos de los animales es el mismo que el nuestro, o sea, Dios. Dios

diferencia de Él mismo una Chispa Divina o deidad que contiene todas las posibilidades de

desarrollo de Dios Mismo pero en estado latente. Este Espíritu manifiesta tres aspectos como su propio

Padre o Creador que son Voluntad, Amor o Conciencia, y Sabiduría o Actividad, y son estos tres

Aspectos Divinos los que, desde el mundo inmediatamente inferior al de Dios, se manifiestan en los tres

mundos que les siguen en sentido descendente. En cada uno de estos tres mundos sientan su base

como un Triple Espíritu para mandar un rayo de sí mismo a los mundos donde evoluciona actualmente

la humanidad, es decir, al mundo físico con su parte etérica, al mundo de deseos o astral, y a las

regiones más concretas u objetivas del mundo mental de donde extraemos la materia para formar

nuestro cuerpo mental que es lo que nos diferencia de los animales. Cuando esos rayos de

Vida y Conciencia se apropian de un átomo especial de las regiones más elevadas de

esos mundos es cuando se está preparando para existir y evolucionar en el mundo físico.



Cuando ese átomo especial llamado “permanenteâ€� se encuentra en una forma física mineral, progresa

gracias a los impactos externos (golpes, frio, calor, etc.) hasta que, después de obtener cierto

grado de conciencia gracias a sus muchísimas “encarnacionesâ€�, está preparado para tomar otras

formas más sensibles y elevadas. Lo mismo ocurre con los átomos del mundo de deseos y

mental puesto que el átomo físico no solo despierta la conciencia sino que también hace lo

mismo respecto a los sentimientos y deseos. Así es que estos átomos enviados y conectados a

ese Triple Espíritu van evolucionando a través de los reinos mientras despiertan o desarrollan

las cualidades que les llevan a tomar un cuerpo humano.



Los espíritus de la naturaleza (gnomos, ondinas, duendes, silfos….) bajo la dirección de los Ángeles

son los que facilitan los cuerpos para que estas vidas puedan evolucionar a través de los cuerpos

de los diferentes reinos, pero cuando esa vida alcanza el reino de los animales su evolución y

conciencia dependerá más directamente de los Arcángeles. Aunque un Triple Espíritu (manifestado

en los mundos inferiores por el propio Espíritu a su vez diferenciado En y Por Dios) esté

evolucionando en cuerpos de animales no tiene conciencia propia como animal sino que su conciencia

es grupal con todos los de la especie que guía un Arcángel. Este Arcángel o Espíritu-grupo sí lo

es y es el que facilita los cuerpos y el que hace que la vida animal renazca en la especie y el lugar

que más le beneficie en su desarrollo. Los animales no razonan por sí mismos pero algunos

tienen un cerebro como resultado de su evolución y como paso previo a su individualizació n

humana. Tampoco tienen voluntad propia para discernir puesto que no han obtenido el cuerpo

mental pero son dirigidos en sus actividades por la sabiduría de los Espíritus-Grupos o

Arcángeles según cada especie. Tampoco han alcanzado nuestro estado de conciencia de

vigilia en el mundo físico, ellos ven en su interior de forma parecida a nosotros cuando soñamos

y es de esa manera como les guían en su desarrollo Cuando dan el paso como humanos (como nosotros

mucho antes de la época prehistórica) siguen siendo guiados por los Arcángeles como razas,

subrazas, espíritus de nación, de castas o de familia, hasta que, como humanos y como pasó cuando

estaban el Alma-grupo, se independicen tanto que den un nuevo paso donde no necesiten

cuerpo físico y sigan su evolución como seres más que humanos.



La meta a alcanzar es la conciencia del mundo físico, pero eso no se alcanza hasta que no se es

humano, sin embargo, los impactos del exterior desde el propio reino mineral son los que harán

que esa vida asimile lo que es el placer y el dolor y infinidad de vibraciones que culminarán

en la identificació n del yo respecto al no yo. Después, el yo se interioriza y va considerando

su cuerpo y el mundo físico como no-yo pero sigue evolucionando hasta que comience a sentir

atracción, repulsión e indiferencia (a obtener experiencias relacionadas con el cuerpo de

deseos o astral) y así un simple átomo permanente físico se va desarrollando de tal manera

que va despertando (atrayendo materia) en el Mundo de Deseos o emocional. Cuando

el átomo permanente (vida) ocupa una forma vegetal desarrolla más cualidades relacionadas

con el mundo de deseos, lo que es la base de un futuro cuerpo de deseos como el nuestro;

de ahí que se diga que las plantas o los árboles “sientanâ€� placer o dolor. Podríamos decir que

cuando un árbol milenario muere, su átomo permanente ha desarrollado (en cierto grado) un

cuerpo de deseos y ha atraído cierta cantidad de material mental gracias a las repercusiones

humanas sobre él; entonces vuelve al Alma-grupo y deposita y comparte sus experiencia

hasta que se separa para entrar en el reino animal.



El trabajo de la vida evolucionante como animal se centra en atraer materia mental puesto que en

su anterior estado vegetal atrajo la materia para crear su cuerpo de deseos y en su estado mineral

atrajo la materia para crear un cuerpo etérico como base del vegetal. Se trata de prepara el material

necesario para cuando las Jerarquías le faciliten el germen de la mente que les hará pasar de

animal a animal-humano y de ahí a humano y super humano. En el estado animal las experiencias

son mayores y más importantes porque las vibraciones son muy variadas y el cuerpo de deseos

las percibe muy fácilmente. Por tanto, la vida o Triple Espíritu manifestado en cuerpos y reinos

acelera su proceso de independencia como conciencia individual (como un yo) de tal manera

que se aísla de los otros Triples Espíritus dentro de un mismo Alma-grupo y se centra en una de

las especies animales más evolucionados (perro, gato, caballo…) para terminar su ciclo animal

y estar listo para pasar a humano. Cuando la vida animal se individualiza hasta cierto grado

como paso previo para ser humanos, pasa un tiempo en el seno de su Alma-grupo para

asimilar y fortalecer todo lo adquirido en su pasado, es decir, algo parecido a lo que hace el

hombre antes de nacer respecto a su futuro y después de la muerte respecto a sus última vida física.



El paso de animal a humano o individualizació n también conlleva un proceso difícil y largo de

explicar así es que lo resumiremos de la mejor manera posible. Cuando los átomos permanentes

(una Tríada) ha obtenido el suficiente desarrollo como para estar listos para seguir

evolucionando en un cuerpo humano, el Espíritu manifiesta una corriente vibratoria a través del

Triple Espíritu (Voluntad, Amor y Sabiduría) de manera que el átomo permanente mental

(el tercer aspecto de Sabiduría o actividad) situado en las regiones superiores del Mundo

Mental rasga la envoltura del Alma-grupo y forma lo que llamamos el Cuerpo Causal que

será donde se acumulen las experiencias como ser humano independiente y autoconsciente.

Esa es la situación actual del ser humanos y a la que están llegando ya algunas especies

de animales puesto que el objetivo es que el Triple Espíritu, como hombre (con sus cuerpos

físico, etérico, de deseos y mental) se haga consciente en los mundos donde evoluciona

(mundos físico, etérico, de deseos y mental) y no tenga que renacer en cuerpos físicos para

no perder la conciencia en el momento de la muerte. De esta forma, el verdadero Espíritu

diferenciado por Dios al principio de la evolución, se hace humano gracias a lo experimentado

como vida (átomos permanentes reencarnantes o tríadas inferiores) mineral, vegetal y animal.

A partir de ahí, el Cuerpo Causal mencionado que hace que el animal sea humano, se

desarrollará y aumentará sus vínculos con los otros aspectos del Espíritu para así desarrollar

sus poderes latentes y convertirlos en poderes dinámicos en cada uno de los mundos.



Así es que, cada átomo permanente acelera su vibración en cada forma o cuerpo

que utiliza, es decir, obtiene más desarrollo, y es ese desarrollo el que se queda para

sí mismo el Triple Espíritu (de ahí que se diga que la humanidad ha pasado por un estado mineral,

vegetal y animal antes que humano, como se puede observar en las formas que se crean a partir de

la unión entre el espermatozoide y el óvulo) Pero el desarrollo de cada átomo reencarnante se

une a otros muchos átomos de las mismas cualidades, por tanto, los que están en sintonía

se fortalecen y se comunican su desarrollo, pero llega un momento en que el desarrollo o

experiencias de cada átomo es tan independiente y diferente que necesitan individualizarse

como conciencia y es ahí cuando, las Jerarquías que han estado guiando su evolución les

facilitan el germen de la mente que les hará humanos.



Así es que los animales tienen un Triple Espíritu que obtuvo sus átomos permanentes, los cuales

evolucionaron a través del reino mineral y vegetal para después, cuando comenzaron a sentir la

necesidad de tener deseos y emociones, encarnar en formas prehistóricas de animales. Desde

entonces y hasta ahora, esos átomos han seguido utilizando formas de animales cada vez menos

salvajes y más sensibles a la influencia humana a la vez que los humanos les vamos ayudando

y favoreciendo (sobre todo actualmente) para que se humanicen, o sea, para que se preparen

para renacer en cuerpo similares al nuestro. Por tanto, los Espíritus-Grupo son la acumulación de

experiencias y desarrollo obtenido por esos átomos de Vida y Conciencia. Podemos comprender, a

raíz de lo expuesto, que el desarrollo obtenido por estos átomos reencarnantes es lo que procura cuerpos

cada vez más sensibles y perfectos, de lo que podemos extraer la conclusión de que es la

vida encarnante la que desarrolla y crea las formas físicas según sus necesidades

evolutivas y, a la vez, estas vidas encarnadas son las que desarrollan la conciencia

del mundo físico (actualmente) y del mundo de deseos

y mental después, en un futuro aún lejano.







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sábado, 19 de junio de 2010

LO QUE HAY QUE SABER SOBRE MEDIUMNIDAD

PREGUNTA La mediumnidad ¿perjudica a la salud?




Respuesta: Eso depende. Cuando una persona sirve de médium a un espíritu desencarnado que

entra en el cuerpo, como en el caso de los médium de trance, cuando el espíritu toma posesión

del cuerpo, empleándolo como si fuera su propio poseedor, es poco dañoso, siempre que dicho

espíritu no abuse del privilegio. En realidad, hay algunos casos en los que los espíritus

invasores tienen mejores conocimientos respecto a cuidar del cuerpo que su propio dueño, y

puede algunas veces mejorar su salud. Pero los espíritus de elevada naturaleza ética no

dominan generalmente a ningún médium, pues éstos son más bien espíritus terrestres,

inferiores, tales como indios y otros de parecida naturaleza, que dominan a las personas

mediúmnicas, y cuando están en posesión de su cuerpo lo emplean para gratificar sus pasiones

sexuales o su deseo de bebidas. En esa forma pueden producir enfermedades orgánicas y

deterioros en el instrumento físico.

En el caso de los médium materializadores podemos decir que esa influencia es siempre

perjudicial. El espíritu materializante pone en trance a la víctima y entonces saca de ella el éter

por el bazo; porque la diferencia entre el médium materializador y la persona ordinaria está en

que en el primero la conexión entre el cuerpo vital y el denso es muy débil, de manera que es

posible sacar una gran parte del cuerpo vital. Este cuerpo es el vehículo que especializa las

corrientes solares que nos dan la vitalidad. Privado de ese principio vitalizante, el cuerpo del

médium en el momento de la materializació n disminuye de tamaño, a veces hasta la mitad de

su tamaño normal; la carne se pone fofa y la llama de la vida arde agonizante. Cuando termina

la sesión y el médium se despierta a su conciencia normal experimenta un sentimiento del más

terrible cansancio y esta exhausto, y desgraciadamente muchas veces acude a la bebida para

estimular sus fuerzas vitales. En ese caso, por supuesto, la salud sufrirá enormemente y el

médium se agotará y arruinará bien pronto. En cualquier caso hay que evitar la mediumnidad,

pues aparte de estos peligros hay otros mucho más serios en relación con los cuerpos sutiles, y

especialmente en relación con el estado post-mortem.







PREGUNTA

Cuando los médium hacen esos llamados viajes anímicos o astrales ¿qué es lo que abandona el

cuerpo? ¿Puede hacerse eso en el estado de vigilia para obtener ciertos datos o detalles?



Respuesta: El médium es un clarividente negativo o involuntario y está bajo el dominio de un

espíritu del Mundo del Deseo. Corresponde, por consiguiente, a la víctima del hipnotizador en

el Mundo Físico. En el caso del hipnotizador la víctima lo ve a éste en el estado de vigilia,

mientras que el médium no ve al espíritu que lo hipnotiza hasta que está fuera del cuerpo.

Entonces la víctima se encuentra en su cuerpo de deseos y, por consiguiente, no puede llevar

sus experiencias al volver su cuerpo.

Todas sus experiencias se verifican mientras el cuerpo físico está en trance. El Ego envuelto

en la mente y en el cuerpo de deseos es el que abandona al cuerpo físico, y la misma

separación tiene entonces lugar que en el sueño sin ensueños ordinario, con la diferencia que

el cuerpo físico no queda vacío, sino que el espíritu dominador entra en el cuerpo del médium,

tomando posesión de él y empleándolo a voluntad, frecuentemente en detrimento del médium,

porque cuando tal espíritu ha sido bebedor o libertino en la vida terrestre, muy a menudo

empleará el cuerpo del médium para gratificar sus deseos de bebidas o sus instintos sexuales.

Nunca se imprimirá suficientemente en la mente de los hombres que este cuerpo físico es

nuestro instrumento más útil, y que es completamente erróneo dejarlo en manos de un

hipnotizador o de un espíritu desencarnado. En el caso de los médium existe aún un peligro

más grave, porque algunas veces no es un Ego humano ordinario el que domina, sino un

elemental que generalmente no puede funcionar en el Mundo Físico. Cuando el médium

muere y entra en el Mundo del Deseo, el elemental ha obtenido tal poder sobre el cuerpo de

deseos del médium que puede robárselo a su propio dueño. Como que el cuerpo de deseos es

el vehículo de donde viene el incentivo para la acción, el Ego que se encuentra privado de

dicho cuerpo no tiene motivo alguno para reencarnarse. El elemental puede conservar el

cuerpo robado durante millones de años quizás, de manera que, mientras el resto de la

humanidad va progresando, el desgraciado Ego privado de su cuerpo de deseos queda inerte,

alejado de sus semejantes, antes de que pueda librarse de aquella entidad. Por lo tanto, la

mediumnidad es el peligro más grande para el alma y el más grande que el autor conoce, salvo

la práctica de la magia negra.





PREGUNTA

Yo he hecho muchos vuelos anímicos, y en uno de ellos mi guía me llevó a una gran ciudad de

cristal y después a un templo lleno de gente etérica que decía: "Esta es la sagrada ciudad de

Dios". ¿Podéis decirme por qué hay puertas en esa ciudad y un muro que la rodea y por qué

todo parece de cristal?



Respuesta: Una de las peculiaridades de la materia emocional, que es la sustancia del Mundo

del Deseo, es su grandísima plasticidad y su facilidad de ser modelada por el pensamiento. En

un abrir y cerrar de ojos toma las diferentes formas, de acuerdo con el pensamiento que las

anima, y cuando muchas personas de la tierra piensan en algo semejante esos pensamientos se

agrupan y forman un gran todo.

Así que en las regiones inferiores del Mundo del Deseo los pensamientos de los que creen en

un infierno lleno de fuego hacen en esa sustancia emocional una especie de infierno de

tormentos. Allí pueden verse diablos con cuernos, tridentes y colas, pinchando a los

pecadores, y muy a menudo los que mueren, después de haber vivido con esa creencia, se

encuentran en un estado de temor ante ese lugar que ellos mismos han contribuido a crear.

También hay en las regiones superiores del Mundo del Deseo una ciudad tal como la que usted

describe en la pregunta, una nueva Jerusalén con puertas brillantes, un mar de cristal y un gran

trono blanco sobre el cual está sentada una imagen mental o pensamiento forma de Dios,

creado por esas personas, y que parece un hombre viejo. Es muy probable que usted haya

visitado ese lugar, que es una cosa permanente en el Mundo del Deseo, y que durará tanto

tiempo como la gente continúe pensando en la Nueva Jerusalén en esa forma, pues esas formas

mentales no tienen más vida que la que les prestan los pensamientos de la humanidad, y

cuando ésta se haya adelantado a esa fe, la ciudad creada por sus pensamientos dejará de

existir. Su apariencia cristalina es debida a la extraordinaria brillantez de la sustancia de

deseos con la que está formada. Los antiguos alquimistas llamaron al Mundo del Deseo

"astral" debido a eso.





PREGUNTA

Los cuerpos de deseos que abandonan los Egos en su progreso ¿los usan los elementales

después para engañar a sus parientes y amigos? ¿cómo puede evitarse o impedirse eso?



Respuesta: Cuando el espíritu pasa al más allá al morir, después de una estadía más o menos

larga en el Purgatorio, entra en el Primer Cielo, llevando aún el cuerpo de deseos que empleó

en su vida terrestre, pero cuando entra en el Segundo Cielo abandona ese cuerpo de deseos en

la misma forma que dejó los cuerpos vital y denso poco después de morir. Pero mientras que

el cuerpo denso se pudre y desintegra, quedándose inerte e inútil inmediatamente después que

el espíritu lo ha abandonado, sucede muy diferentemente con el cuerpo de deseos. El material

de que está compuesto este cuerpo está tan vitalizado por el Espíritu Universal que retiene la

capacidad de seguir moviéndose mucho tiempo después de que el espíritu lo haya abandonado.

Ese cascarón vacío es atraído entonces por magnetismo hacia aquellos con quienes estuvo

asociado en su vida terrestre y la memoria de esa vida pasada muy a menudo le permite

simular con éxito ser el pariente difunto. Este es particularmente el caso cuando un elemental

emplea el cascarón.

Esos cascarones vacíos animados por elementales explican satisfactoriamente la mayor parte

de los fenómenos que se producen en las reuniones espiritistas. Las travesuras de esos

elementales que echan agua en el cuello de los asistentes, tiran las sillas y las mesas y hacen

otras cosas parecidas, son muy buenos ejemplos de lo que pueden hacer esos cascarones

vacíos cuando algún elemental los aprovecha.

En cuanto a cómo evitar o impedir esto, es evidente que mientras que nuestros amigos o

parientes muertos posean sentido común aquí en la vida terrestre, nada podrían ganar con esas

tontas y chifladas comunicaciones, pues el espíritu que era en realidad nuestro amigo ha

pasado más allá, dejando el cascarón vacío. Por consiguiente, es necesario juzgar por sus

palabras, así como en este mundo juzgamos a los demás por lo que dicen.







PREGUNTA

Los elementales ¿pueden tomar formas de reptiles, de animales? ¿Qué puede hacerse para

impedirlo?



Respuesta: En este mundo material todas las formas son estables y no cambian fácilmente. El

Mundo del Deseo es completamente diferente en ese respecto. Todas las fábulas, tales como la

metamorfosis del ratón de Cinderella, etc, son allí cosas reales, porque las formas cambian a

voluntad de la vida que las anima con la rapidez de un relámpago, lo que confunde mucho al

que entra en ese mundo como neófito. El clarividente necesita, pues, educarse, para librarse así

de ser engañado por la forma, la que está siempre cambiando, pudiendo tomar cualquier

aspecto en un momento. Cuando somos capaces de ver la vida que las anima nada importa que

tome la forma que quiera, pues no podremos ser engañados. Como todos los demás del Mundo

del Deseo, los elementales tienen esa facultad de modificar su forma, y debido a ello muchos

clarividentes ineducados ven extrañas visiones. Nada puede hacerse para impedir a los

elementales que cambien de forma, pero podemos espantarlos y ahuyentarlos en la misma

forma que ahuyentamos a un gato que se entretenga en darnos una serenata en la ventana de

nuestra habitación.





PREGUNTA

¿Cómo puede evitarse la obsesión?



Respuesta: La obsesión es un estado en el que un espíritu desencarnado ha tomado posesión

permanente del cuerpo de alguien, después de haber expulsado a su dueño. Pero algunas veces

ciertas personas que se han habituado a la bebida exponen como excusa que están

obsesionadas. Cuando quiera que una persona dice semejante cosa, puede uno tener siempre la

seguridad de que eso no es más que una excusa, porque un ladrón que haya robado algo aquí

en el mundo material no va diciendo a todo el mundo que es un ladrón, ni una entidad

obsesante tampoco va a ir proclamando ese hecho. Es muy cierto que esas entidades no se

preocupan absolutamente de lo que se piense del hombre cuyo cuerpo han robado, pero no hay

razón alguna para que corra el riesgo de un exorcismo.

Hay un medio infalible para saber si una persona está realmente obsesada, por medio del

diagnóstico del ojo. "El ojo es la ventana del alma", y sólo su verdadero poseedor puede

contraer o expandir el iris o la pupila del ojo, de manera que si tomamos a una persona que

dice estar obsesada, o que cree que lo está, y la llevamos a un cuarto oscuro veremos que sus

pupilas no se ensanchan si está obsesada. Tampoco se contraerá la pupila si se la pone frente a

la luz solar, ni se ensanchará al pedirle que mire un objeto distante, ni se contraerá cuando se

le pida que lea un tipo diminuto. En una palabra, la pupila del ojo no responderá ni a la luz ni a

las distancias cuando la persona esté obsesada, pero hay también cierta enfermedad, que se

llama ataxia locomotriz, que hace que el iris no responda a la distancia, pero si a la luz.

Todo el que mantenga siempre una actitud mental positiva no puede ser nunca obsesado, pues

mientras afirmemos nuestra individualidad eso será suficientemente fuerte como para

mantener alejadas a todas esas entidades externas. Pero en las sesiones espiritistas, donde

todos los asistentes se encuentran en actitud pasiva, hay siempre gran peligro de ello. El mejor

medio de evitar la obsesión es mantener una actitud positiva, y cualquiera que no pueda

mantener esa actitud debe evitar la asistencia a reuniones espiritistas, el mirar en los cristales

especiales y otros métodos de evocar espíritus. De todas maneras éstas son malas prácticas,

porque los idos (muertos) tienen su obra que hacer en el más allá y nadie debería llamarlos

para que vinieran aquí.





PREGUNTA

Qué es la psicometría?



Respuesta: La ciencia nos dice que toda partícula de materia del Mundo Físico está inter

penetrada por el éter, de manera que los átomos químicos de cualquier sustancia, por densa

que ésta sea, no se tocan unos a otros, sino que cada átomo vibra en un campo lleno de éter.

Las vibraciones de ese éter, que emiten todos los objetos, llevan a nuestra retina las imágenes

de todas las cosas que nos rodean. Esas imágenes no se pierden. Las imágenes de todas las

cosas que hemos observado conscientemente existen todavía en el éter de nuestro cuerpo vital,

y de nuestra capacidad para evocarlas depende el que las recordemos o no.

En el éter que compenetra a cada objeto hay además una imagen de todo cuanto lo rodea. En

las paredes de nuestras habitaciones están inscriptas todas las escenas, todos los incidentes que

han tenido lugar en el cuarto, y aun cuando las pintemos o enyesemos será completamente

imposible sacar esas imágenes de allí si arrancamos un pedacito de argamasa de esa habitación

y se lo llevamos a una persona que haya cultivado la visión etérica, es posible que esa persona

vea el éter de ese trozo de argamasa y nos relate las escenas que ocurrieron en la habitación de

donde fue arrancado. Si le mostramos un pedazo de piedra de las pirámides de Egipto verá

esas pirámides tan bien como si las viera en una fotografía, porque el éter de los objetos es el

que imprime su imagen en la placa fotográfica, y la única diferencia entre esa impresión y la

impresión que recibimos en la retina es que podemos fijar aquélla en la placa y mirarla

nuevamente en cualquier momento, mientras que no nos es dable visualizar tan claramente las

escenas de nuestro pasado en las circunstancias ordinarias. Pero el psicómetra que puede ver el

éter tiene una galería magnífica a su disposición.





PREGUNTA

¿Es cierto que en las sesiones espiritistas manos invisibles transportan a las personas de un

lugar a otro, que vienen flores a través de las ventanas y puertas cerradas? ¿Cómo puede

hacerse eso?



Respuesta: Sí, esos fenómenos son perfectamente ciertos y se han producido en ciertos lugares

bajo circunstancias tales que todo fraude era imposible. En cuanto a los movimientos de

objetos, eso lo pueden realizar los espíritus, a cuyo cargo está la sesión de varias maneras.

Pueden materializarse manos que son visibles o invisibles, y éstas pueden levantar objetos o

personas y llevarlas de un lugar a otro, o además los objetos pueden elevarse mediante una

suspensión momentánea de las leyes de la gravedad, por lo menos en lo que al objeto concierne.

En cuanto al pasaje de flores al través de un muro, ventanas cerradas o cualquier otro

objeto material, debemos recordar que esos objetos no son realmente tan sólidos como

creemos generalmente. La ciencia reconoce el hecho de que ni dos átomos de cualquier sustancia

se tocan uno a otro, pues cada átomo está sumergido y vibra en diverso grado de

intensidad en un mar de éter, el que compenetra toda materia. Es un hecho bien conocido que

todas las sustancias pueden ser reducidas a gases. Comprendiendo esto, llegaremos fácilmente

a concebir que así como esas sustancias se reducen a estados gaseosos, pudiéndolas volver de

nuevo a su estado primitivo con bastante facilidad, así también una flor puede ser fácilmente

convertida en éter, haciéndola pasar a través de los átomos de un muro, y después resuelta

nuevamente en flor. Y esto es lo que ocurre realmente.

Pero el preguntante podría decir: "Sí, está bien; pero si toma usted un dólar de plata, lo funde

en una retorta y lo convierte en gas, ya no tomará la forma de un dólar de plata cuando vuelva

nuevamente al estado metálico, sino que será simplemente un lingote de metal". Esto es así

cuando la operación la realiza el hombre ordinario, el que es incapaz de separar el material

denso de su contraparte etérica durante el proceso de la fusión, pero las entidades espirituales

que realizan los fenómenos que nos ocupan pueden separar la parte etérica de la flor del

material denso. Y esta parte etérica es la que retiene su forma y constituye la matriz o molde

que da forma al material de la flor cuando entra en el cuarto después de haber pasado a través

del muro.





PREGUNTA

¿Cuál es el uso de la plancheta? ¿Es aconsejable tratar de producir ese fenómeno entre

aficionados?



Respuesta: La plancheta es una pequeña mesita colocada sobre ruedas, que tiene un lápiz en

posición vertical, así que cuando la mano de un médium se coloca sobre la mesita y la mueven

los espíritus el lápiz escribirá un mensaje en una hoja de papel. Como cualquier otro fenómeno

espiritista la escritura obtenida en esa forma la produce un espíritu desencarnado por

intermedio de un médium negativo.

Cuando una entidad ha abandonado su vida terrestre y entra en el invisible más allá, le espera

una evolución de diferente naturaleza que la nuestra, en el Purgatorio y en los diversos cielos.

El tratar de comunicarse con nosotros aquí significa para ella una retrogresión en las

circunstancias ordinarias. Por consiguiente, todos los fenómenos espiritistas, que ponen a los

espíritus desencarnados en contacto con el Mundo Físico deben ser desechados por perjudicar

a dichos espíritus. Los espíritus comunicantes son también peligrosos para los asistentes negativos

de un circulo, quienes abandonan sus poderes volitivos y sus cuerpos hasta cierto punto.

Por supuesto, al escribir con la plancheta todo el cuerpo puede no estar en trance, aunque

algunas veces sí lo está; pero por lo menos hay que abandonar un brazo al dominio del espíritu

desencarnado a quien los asistentes no ven, el cual puede o no ser lo que pretende ser. Si un

vagabundo llama a nuestra puerta y trata de persuadirnos de que abandonemos nuestra casa y

le permitamos tomar posesión de ella durante un rato rehusaríamos indignados, pero cuando

un vagabundo del Mundo del Deseo nos pide que le demos posesión del más valioso de

nuestros instrumentos, nuestro cuerpo, muchos acceden enseguida, halagados con la idea de

que un "ángel querido" nos viene a visitar. Pero ángeles y filántropos no crecen como las coles

en el Mundo del Deseo, así como tampoco aquí. Nunca se convencerán bastante de que en la

muerte no hay poder transformador alguno; que un indio ignorante no se convierte

súbitamente en sabio por el solo hecho de haber muerto. Así como es necesario estudiar para

adquirir conocimientos en este mundo, así también los espíritus idos tienen que aplicarse si

desean conocer las condiciones de ese mundo, y hasta que no tengan la requerida suma de

experiencia no están preparados para guiarnos allí, así como tampoco lo están aquí. Lo más

seguro es desechar los fenómenos negativos, concentrando todas nuestras energías en vivir la

vida y ejecutar los ejercicios que nos den la facultad de entrar en el mundo a voluntad, bien

sea viajando en nuestros vehículos sutiles o bien observando clarividentemente dicho mundo

mientras permanecemos dentro del cuerpo denso. Eso es progreso, cuando tengamos esa

capacidad podremos ver a las entidades desencarnadas frente a frente y juzgar por nosotros

mismos si debemos o no escuchar sus consejos. Mientras no podamos hacer eso estamos en

peligro y, por consiguiente, es necesario que nos resguardemos.





PREGUNTA

Un vampiro ¿ es lo mismo que un licántropo?



Respuesta: No, un vampiro es una persona que absorbe la vitalidad de otra, mientras que lo

que se llamaba licántropo en la edad media no era más que el cuerpo vital de unos magos

negros de orden inferior. Estos daban esa forma a su cuerpo vital, cubriéndolo parcialmente

con materia densa para hacer algún daño a otras personas. Las antiguas leyendas dicen que de

nada servía el golpearlos, porque los golpes no los herían. Pero si se les daba una cuchillada o

se les hería con algún otro instrumento afilado, dicen que comenzaba a vomitar la sangre de

sus víctimas, huyendo a su casa, donde el mago negro, que se había manifestado como lobo, se

encontraba con su cuerpo denso herido precisamente en el mismo sitio en que el lobo fue

herido. Esto es debido a una curiosa circunstancia que los ocultistas conocen bajo el nombre

de repercusión, y el mismo fenómeno puede verse cuando los espíritus se materializan en una

sesión. El éter en el que esos espíritus se materializan ha sido sacado del cuerpo del médium, y

si se corta un trozo de vestido del espíritu se verá después que el mismo trozo falta en la ropa

del médium, al terminar la sesión. Los investigadores escépticos que ignoran la ley de la

repercusión se han valido de esto para acusar a los médium de fraude, cuando en realidad eran

perfectamente honestos, si bien incapaces de explicar ese fenómeno.





PREGUNTA

¿Cuál es la diferencia entre un médium de trance, un médium materializador, el clarividente

educado y la persona ordinaria?



Respuesta: Hablando en términos generales, puede decirse que la humanidad actual está

dividida en dos clases: los que tienen la conexión entre el cuerpo vital y el denso muy fuerte y

los que la tienen muy débil. La primera clase la forman las personas ordinarias, que están

preocupadas en sus empresas materiales y no tienen contacto alguno con los mundos

espirituales. La última clase la forman los llamados sensitivos, clase que a su vez puede

dividirse en otras dos. Una de ellas es Cuando la voluntad actúa interiormente, y, por lo tanto,

son personas positivas. A esta clase pertenecen los clarividentes educados y los Auxiliares

Invisibles. La otra clase es negativa y es dirigida por la voluntad de los demás. A esta clase

pertenecen los médium.

Cuando la conexión entre el cuerpo vital y el denso de un hombre es un tanto débil será

sensible a las vibraciones espirituales, y si es positivo podrá por su propia voluntad desarrollar

sus facultades espirituales, vivir una vida espiritual y recibir a su debido tiempo las enseñanzas

necesarias para convertirse en un clarividente educado, dueño de su facultad en cualquier

momento, libre de ejercitarla o no, como quiera.

Si una persona tiene dicha conexión del cuerpo vital con el denso débil y es de temperamento

negativo, puede ser presa de los espíritus desencarnados, como un médium.

Cuando la conexión entre el cuerpo vital y el denso es muy débil, de manera que puedan

separarse, y si el hombre es positivo, puede convertirse en un Auxiliar Invisible, capaz de

retirar los dos éteres superiores de su cuerpo denso a voluntad, y emplearlos como vehículos

de percepción y memoria. Entonces puede funcionar conscientemente en el Mundo Espiritual

y conservar el recuerdo de todo lo que haya hecho allí; así que, por ejemplo cuando deja su

cuerpo por la noche se lleva consigo la vida al mundo invisible de una manera consciente por

completo, con tanta conciencia como la que nosotros tenemos en este mundo durante el día,

mientras estamos despiertos.

Cuando una persona tiene una conexión débil entre el cuerpo vital y el denso y es de

temperamento negativo, los espíritus que andan errabundos y que desean manifestarse aquí,

pueden extraer su cuerpo vital del bazo y emplear temporalmente el éter del que está

compuesto para materializar formas espiritas, devolviendo el éter al médium cuando la sesión

ha terminado.





PREGUNTA Si la mediumnidad es tan peligrosa, ¿por qué

los médium no se resisten e impiden que se los

domine?



Respuesta: En primer lugar, la gran mayoría de los médium no comprenden que en ello haya

peligro. Especialmente no tienen la menor idea del terrible peligro que los espera al morir.

Entonces el espíritu dominador de aquél puede apropiarse el cuerpo de deseos del médium. Si

éste tratara de contrarrestar e impedir la influencia de su espíritu dominador vería que esa

entidad tiene en el un punto de adherencia fortísimo que es muy difícil de romper, y entonces

debería comprender naturalmente que cuando muera y vaya al mismo mundo donde reside ese

espíritu el peligro será aún mayor.

El autor conoce ciertos casos en los que los médium trataron de escapar a la tiranía del espíritu

dominador, pero no pudieron romper el fuerte punto de adherencia que aquél tenía. Estaban

desamparados. Algunos médium han venido a pedir ayuda al autor, diciéndole que se veían

irresistiblemente obligados por sus espíritus a cometer asesinatos y hasta suicidarse; en vano

habían rogado a sus espíritus control que los dejaran; éstos no hacían caso. Se conocen casos

en los que dichos espíritus han obligado a sus víctimas a levantarse contra su voluntad a media

noche y escuchar sus importunidades. Casi nunca se oye hablar de que hayan demostrado

alguna vez compasión. Aunque el autor conoce muchos casos de médium que se enfermaron

gracias a ese trato, sólo sabe de uno en que la enfermedad del médium decidió a los espíritus a

dejarlo en libertad durante unos cuantos meses, hasta que se restableció.

Puede verse, pues, que una vez que se entra en la mediumnidad ya casi no se puede elegir; los

médium pierden el poder de expulsar a los espíritus dominadores. Mientras el médium cumpla

con la voluntad de sus obsesores y sea dócil, no sentirá quizás ese hecho; pero apenas traten de

libertarse verán el gran poder que el espíritu tiene sobre ellos y la dureza con que los trata.







Fuente:
Juan Marin Alcaraz

LOS ANIMALES, NUESTROS HERMANOS MENORES (I)

Para entender mejor este artículo es conveniente leer las conferencias LOS CUERPOS DE

EXPRESIÓN DEL VERDADERO SER HUMANO y LOS MUNDOS DONDE EVOLUCIONAMOS.

Ambos se encuentran en el blog esoterismo y espiritualidad; también

es aconsejable estudiar “Mi diagrama�



Para el materialista carnívoro es motivo de incredulidad que en la India se tenga tanto respeto

a la vida animal y más aún a las vacas mientras muchas personas mueren de hambre, sin embargo,

además de ser una superstición religiosa no deja de tener una parte de espiritualidad. Por otro

lado, al ocultista occidental también le parece increíble que creyendo en el karma, el renacimiento

y en otras enseñanzas ocultas, digan que el hombre puede reencarnar en cualquier clase de

animal. Los comedores de carne, cazadores, pescadores y científicos, entre otros, puede que

opinen y actúen así por aquello que dice la Biblia de que el hombre tiene dominio sobre todo

ser viviente que se mueva sobre la tierra o incluso por su ignorancia y su poco desarrollo

espiritual. Pero los orientales y los ocultistas opinamos que quitar la vida a un animal es impedir

que esa vida evolucione por medio de ese cuerpo para así obtener conciencia y, en su momento,

llegar a ser humano. Cuando en la Biblia se refieren al Alma dicen “nepheshâ€� y cuando al Espíritu

 “ruachâ€�, así es que cuando leemos que ¡Dios sopló en las narices (del hombre) el aliento de

vida, el hombre vino a ser un alma viviente nephesh, es decir, un animal puesto que en otros

sitios también se habla de él como nephesh; con esto llegamos a la conclusión de que

el Alma se convierte en Espíritu por medio de un proceso evolutivo.



De alguna manera, la filosofía profana y la religiosa afirma que tanto el animal como el hombre tienen

Alma, y el filósofo Leibnitz mantiene la teoría de la resurrección animal hasta cierto punto al decir

que cree que las almas de los animales son imperecederas y que por eso cree en nuestra

naturaleza inmortal. Dean o el teólogo Charles Bonet, además de varios padres de la iglesia,

dijeron que en la Biblia dice que los animales vivirán en una vida futura. Dice Leibnitz: “Los

animales son libros admirables, en que el creador ha reunido los más sorprendentes rasgos

de su soberana inteligencia.â€�Y es que el anatómico que estudia a los animales debe hacerlo

con respeto como con cualquier otro ser humano, con sentimientos delicados, inteligencia

y moral, comprenderán que todo cuando vive merece compasión. No se puede creer en

el automatismo animal de Descartes porque entonces llegaríamos al automatismo del hombre

mientras que la verdad reside en la evolución de la vida a través de las formas o cuerpos

materiales. Dice San Pablo: “La misma criatura también, debe ser liberada de la servidumbre

de la corrupciónâ€�, o lo que es lo mismo, al igual que la Biblia dice sobre el hombre, las

criaturas (animales) algún día se liberarán de hacer el mal puesto que su Alma indestructible

tiene que seguir evolucionando hacia el Espíritu de la perfección; por tanto, hablemos

de los animales como de Almas vivientes cuyo origen es el mismo que el hombre.



Es difícil de comprender por parte de los amantes de los animales que un animal doméstico

que les demuestra cariño y fidelidad deje de existir como tal después de su muerte. No hay

mejor respuesta, al menos para mí, que la teoría ocultista de la evolución de la vida a través

de los cuerpos para, así, desarrollar una conciencia que va desde la inconsciencia total del

mineral hasta la de vigilia del hombre pasando por la de sueño y ensueños de los reinos vegetal

y animal. Una cosa es la vida (que procede de Dios) y otra el cuerpo que pueda utilizar esa vida

según sus necesidades evolutivas. La vida que comienza a ocupar formas animales es

porque ha obtenido cierto grado de conciencia gracias a los impactos y vibraciones externas

que le han alcanzado y ha asimilado, por tanto, se encuentra en la necesidad de utilizar un

cuerpo superior donde pueda expresar lo que ha desarrollado como respuesta ante

las personas, circunstancias y medio donde se encuentre.



Pero para llegar a este estado ya casi doméstico debe haber pasado por infinidad de

cuerpos donde lo que más hace es asimilar vibraciones para poder expresarlas en un futuro.

Así, un ave no expresa lo mismo que un gato doméstico pero cuando vaya ocupando cuerpos

de aves cada vez más domesticadas terminará conviviendo libremente con el hombre para

después pasar a otra especie animal. Así una vida animal pasa desde los cuerpos más salvajes

o indomesticadas de una especie hasta los cuerpos más domésticos de especies similares

más evolucionadas. Por ejemplo: un lobo, después de ciertas vidas como tal, puede tomar

el cuerpo de un perro callejero más o menos salvaje, éste al cabo de ciertas vidas, puede

ocupar el cuerpo de un perro doméstico pero inadaptable, después puede ocupar cuerpos de

perros domésticos adaptados y, por último, obtener cuerpos de perros supermimados pero

a la vez cariñosos, obedientes, buenos y fieles a sus dueños. Así es que, muchas personas

están confundidas cuando piensan que el animal es algo así como un autómata, porque

todo lo que le hayan dado y enseñado para bien, no solo le servirá al animal para ocupar

otros cuerpos más perfectos, sino que también beneficiará toda su especie

por medio de su Alma-grupo.



No olvidemos que lo que llamamos reinos y Jerarquías Creadoras o Divinas (llamadas

por la Iglesia católica: Ángeles, Arcángeles, Dominaciones, principados, Virtudes….) son

oleadas de Espíritus creados, o mejor dicho, “diferenciadosâ€� de Dios Mismo para que desarrollen

sus poderes y conciencia a través de los mundos y cuerpos donde evolucionan. Es decir,

estos Espíritus evolucionan a través de las formas de creciente desarrollo para así obtener una

conciencia propia (como un Yo) y después desarrollar los poderes latentes espirituales lo que,

al final del ciclo, repercute en Dios gracias a lo cual, Él evoluciona hasta lo que entendemos

como ser omnisciente, omnipresente y omnipotente respecto a nosotros. Aunque parezca difícil

de comprender (puesto que no me quiero extender hacia lo que es Dios y dónde evoluciona) es

algo así como que conseguimos ser lo que somos en conocimientos, sentimientos, inteligencia,

etc. gracias a las experiencias que hemos tenido, a lo que hemos creado físicamente, a la

manera de pensar, a los sentimientos y a los resultados de todo eso. Por tanto evolucionamos

gracias a nuestras células del cuerpo físico, a los sentimientos y deseos que emitimos y a la

respuesta que nos venga, a los pensamientos que nos hacen actuar de una manera u otra,

etc. Así es que antes de crear Dios a la oleada de Espíritus que llamamos Ángeles o

Arcángeles creó otras Jerarquías que están más evolucionadas. Después de los Ángeles

creó nuestra oleada de Espíritus y después la de los animales, vegetales y minerales. Por

eso nosotros evolucionamos como individuos pero hemos sido ayudados y guiados por

las Jerarquías superiores, así es que, nosotros, además de servirnos de los reinos que

nos siguen, debemos ayudarlos en su evolución.



Cuando la vida que hoy se expresa en cuerpos animales comenzaba su desarrollo lo hacía

inconscientemente de sí misma puesto que eran guiados por las Jerarquías superiores, no

estaban dentro de los cuerpos. Según esa vida animal va aprendiendo a construir sus

cuerpos (a través de reinos y especies) va penetrándolos y utilizándolos, pero de tal

manera que no están totalmente dentro de sus cuerpos, solo los más domésticos lo están

casi hasta la cabeza. Son la Jerarquía de los Arcángeles los que guían el desarrollo y evolución

de la vida de los animales hasta que éstos penetran totalmente en sus cuerpos (físico, etérico,

de deseos y cierta cantidad de material del Mundo Mental o del Pensamiento) manifestando

así esa “inteligenciaâ€� y están listos para su separación del Alma-grupal. Podríamos decir

que el animal “renaceâ€� cada cierto tiempo pero no se parece en nada al método de

renacimiento humano, sobre todo después de la muerte. Es cierto que las formas

astrales de los animales domésticos están durante un tiempo en los domicilios y con las

personas que convivieron antes de morir pero no recopilan la película de su vida ni

pasan del Mundo de Deseos o astral como nosotros que estamos individualizados como

humanos. El animal tiene su vida post-morten en el Mundo de Deseos después de que

se rompa su cordón plateado que une sus cuerpos invisibles, pero su estancia allí es

corta puesto que no tiene que purgar ni asimilar, como

conciencia individual, el fruto de sus experiencias.



Francisco Nieto







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APUNTES SOBRE EL EGO Y EL MECANISMO DE LA MENTE

Francisco Nieto



El Ego es algo así como el representante del verdadero Espíritu o Chispa Divina diferenciada


EN y POR Dios; es el Alma como resultado de las experiencias de la Vida Divina en los mundos

inferiores; es el que recoge la quintaesencia de cada vida o renacimiento gracias a lo cual el

hombre tomará conciencia de Él a la vez que Él (el Ego) se identifica cada vez más con el Espíritu.

Por tanto, es un ser divino en su esencia pero pendiente del desarrollo necesario que le haga tan

puro y perfecto como para identificarse con Dios. Su desarrollo depende de las experiencias que

obtenga en sus cuerpos físicos y superiores a través de los mundos donde experimenta y

desarrolla sus poderes latentes pero, normalmente, se le identifica como pensamiento individual

o como el pensador. Sin embargo, su situación está por encima de la mente concreta con la que

razonamos, el Ego está en las regiones superiores o abstractas del Mundo del Pensamiento y por

eso, el hombre, la personalidad razonadora, anhela la unión con algo superior que, además de

con nuestro Padre, también lo es con nuestro Ego. Según se desarrollan los poderes del Espíritu

más se vive la vida interna y más se anhela la verdadera unión espiritual, de ahí la oración y

la aspiración del hombre que ya ha tenido algún vislumbre de lo que es la vida superior.

La unión con Dios en cada uno de nosotros (con nuestro Ego o Yo superior) es similar

a la unión que debe conseguir el Ego respecto al Espíritu, pero nada de

eso se conseguirá sin el esfuerzo, sacrificio y buena voluntad por parte nuestra.

Lo que nosotros creemos que somos como verdaderos Egos es una pequeñísima parte

de lo que en realidad es el Ego en su propio plano, lo que ocurre es que aún no hemos desarrollado

su conciencia en nosotros. Por eso no deberíamos pensar en elevarnos hacia Él sino de abrirnos

a su influencia puesto que somos Él. Deberíamos actuar como Egos sabiendo que, cuando

tengamos plena conciencia de él, será como haber desarrollado el Cristo en nosotros; deberíamos

actuar como que nuestra vida es su vida y como que, lo que entendemos por conciencia, es su

conciencia y voluntad. La meditación, la oración, la contemplación y la adoración entre otros

ejercicios hacen que la conciencia del Ego se manifieste en el cerebro. Es una tarea muy larga,

de varias vidas, pero progresivamente, se va percibiendo su influencia porque con dichos

ejercicios se va abriendo cada vez más el canal de comunicación y transferencia.

El hombre basa sus acciones en su experiencia y en sus pensamientos, por eso se identifica

plenamente con su forma de pensar y con sus deseos, sentimientos y emociones después

de morir su cuerpo. Sin embargo, cuando alcanza las regiones superiores del Mundo

del Pensamiento, ya no es ese hombre o personalidad sino la reencarnación del

Ego, el cual, en los más atrasados, no comprende aún el sentido de la evolución ni de su ser.

En sentido general, se dice que la voluntad representa al Ego porque es una cualidad suya, es

la energía que el Ego (como pensador) manifiesta hacia el exterior o mundo físico creyendo, a

veces, el hombre que es él mismo. Esta voluntad está determinada o condicionada por

la razón, por las experiencias pasadas, por conclusiones, etc., pero no hay que confundirla

con los deseos, los que están condicionados desde fuera y dependen de los cuerpos

inferiores. El deseo, es la energía del Ego (también como pensador) dirigida hacia

afuera pero condicionado por los objetos, por eso, cuanto más atrás en la evolución

de la humanidad, el deseo dominaba a la razón y el Ego apenas podía manifestarse.

Actualmente hay una lucha en los que comenzamos a ver el verdadero sentido de

la vida y deseamos terminar cuanto antes con los renacimientos; en el futuro el Ego

impondrá su voluntad sobre el cuerpo de deseos y solo “desearáâ€� lo que sabe

que necesita para acelerar la unión con el Espíritu.

Para que algo exista ha debido ser creado y debe tener un origen, así, todo lo creado por el

hombre ha tenido su origen en su mente; el verdadero Yo, el Ego, crea la idea que se

manifiesta como una forma de pensamiento, la cual formamos después con materia física. Pero,

en realidad, el Ego, como resultado de la evolución de la vida a través de la forma, no es

normalmente un creador en el sentido que comúnmente entendemos. El creador de los Mundos

donde evolucionamos (Dios) también tiene Su Mente y es de esta Mente de donde

surge el Mundo del Pensamiento, de donde, en realidad, nuestro Ego capta las ideas o

arquetipos existentes en las regiones superiores. Todo el Plan de Dios se encuentra en

esos arquetipos creados por las Jerarquías superiores que colaboran con Él (los

Siete Espíritus ante el Trono) por tanto, todo el desarrollo pasado y futuro de la humanidad

y todas sus creaciones tienen su origen en la mente Creadora de Dios. Por consiguiente,

aunque el Ego envíe un sinfín de vibraciones mentales desde estas regiones arquetípicas o

abstractas del Mundo del Pensamiento, el cerebro solo puede o suele reproducir una pequeña

cantidad para luego darles forma con la mente concreta y crear las formas físicas. Por

lo general, solo los cerebros muy activos y receptivos suelen captar mayor número de

“ideasâ€� dando así muestras de poder mental y genialidad. Así es que, las facultades mentales

de cada persona representan el grado de sensibilidad que tiene su cerebro respecto

a las vibraciones mentales que su Ego envía. Podríamos decir que las palabras

representan los símbolos de las imágenes mentales que forma el cerebro bajo

la acción de la mente concreta, sin embargo, la mente abstracta, es decir, lo que

expresa el Ego desde las regiones superiores del Mundo del Pensamiento,

pertenece a la razón pura, y eso no se puede expresar con palabras.



LO QUE HACEMOS EN EL MUNDO ABSTRACTO DESPUÉS DE MUERTO:

Al igual que abandonamos el cuerpo de deseos después de haber extraído el beneficio o

quintaesencia de los resultados de nuestra manera de sentir, de nuestras emociones, deseos, etc.,

cuando vamos a pasar a las regiones superiores del Mundo del Pensamiento, también

abandonamos el cuerpo mental. Una vez asimilada la esencia de las experiencias de la

vida física y de deseos ahora toca llevarse también el resumen de lo que expresamos por

medio de la mente. Y es en estas regiones abstractas del Mundo del Pensamiento donde,

junto a los átomos simiente de los diferentes cuerpos y con la “menteâ€� del Ego, permanece éste

en estado latente hasta que llegue la hora de renacer de nuevo. Esta esencia de la vida

anterior queda guardada en el cuerpo causal, (el cuerpo que utiliza el Ego en esas

regiones) para que pueda, o mejor dicho, intente el Ego expresar en la personalidad

los grados de desarrollo que ha adquirido. Es entonces cuando los humanos

más o menos desarrollados perciben cierta influencia de la conciencia del Ego.

Como podemos ver, el único ser que existe después de cada vida es el Ego, el pensador que

en cada renacimiento crea una nueva personalidad como un árbol en cada primavera hace

brotar hojas nuevas. Así el hombre es, en cada vida, un nuevo actor que renace con cierta

comunicación con la esencia de las vidas pasadas guardadas en la “memoriaâ€� del Ego,

lo que se convierte en la conciencia del yo terrenal que en infinidad de ocasiones no

escucha a su Yo superior y actúa en contra de su voluntad. El error por parte del hombre

en cada renacimiento es identificarse con la personalidad (cuerpo físico, cuerpo de deseos

y mente) y cuando esta personalidad en fuerte y tiene sus gustos, hábitos, deseos materiales,

etc., el hombre actúa como tal y no como la herramienta del verdadero Yo superior. De

ahí que el hombre prefiera buscar una vida llena de lujos, de disfrute de los placeres o,

aunque sea, de goce de los bienes materiales antes que la humildad, la fraternidad y

que todas las virtudes que el Ego desea desarrollar.

No se suele comprender ni siquiera entre los aspirantes de ocultismo,

que lo que el Ego trata de conseguir a través de la personalidad es desarrollar sus poderes

latentes, lo que, a su vez, permite que, éste, manifieste una personalidad y una vida cada

vez más elevada y placentera. Por el contrario, algunos, no solo comprenden esto sino

que, además, intentan cumplir los “deseosâ€� de su Yo superior porque saben que están

acelerando su desarrollo espiritual y sentando las bases de la futura vida. Evidentemente,

esto lleva consigo una actitud altruista, amorosa y fraternal respecto al prójimo a la vez que

el individuo se olvida de sí mismo. Que nadie piense que el Ego es malo porque el mal no le puede

afectar, puesto que, como sabemos, no pasa de las regiones inferiores del Mundo del Deseo o

Purgatorio. Es cierto que esas regiones se reflejan en las inferiores del Mundo del Pensamiento

en sentido mental pero, aún así, no alcanzan al Ego que está por encima de esas regiones. A la

inversa, como todo lo positivo que hay en las regiones superiores del Mundo del Deseo

(Primer Cielo) se refleja en las superiores del Mundo del Pensamiento, lo único que le

afecta de cada personalidad es lo bueno. Cuando en una vida se han desarrollado de

una forma clara y definida una serie de cualidades, el Ego intentará manifestarlas en

la próxima personalidad. En sentido contrario, cuando hay varios renacimientos

donde no se ha progresado casi nada se produce

cierta incapacidad por parte de la personalidad para percibir lo que proceda

del Yo superior. Esto significa que cuando el Ego ha adquirido cierta cualidad, podrá

influenciar o llamar la atención del hombre para que no caiga en el vicio o maldad

contraria, mientras que si el hombre puede caer en un vicio y nunca ha

desarrollado la virtud con la que debe vencerle, lo más fácil es que caiga en él.



EL MUNDO DEL PENSAMIENTO. Como su nombre indica, es el mundo de la inteligencia y

de la mente, el cual está representado en nosotros como “razónâ€�. Pero, como es obvio, el hombre no

puede percibir todas las vibraciones de este mundo puesto que está limitado por el cerebro.

El cerebro responde simpáticamente al Mundo del Pensamiento pero no puede responder nada

más que a determinadas vibraciones por la densidad de la materia y según el karma que

lo conforme. Así es que, el Yo superior puede intentar comunicar al cerebro determinados

hechos pero el cerebro no puede percibir nada más que una pequeña parte de esas ideas y

pensamientos. De ahí que haya cerebros de diversos grados de

capacidad de respuesta como son el genio, el intelectual, el poco desarrollado

o el idiota o totalmente inculto.

Este mundo está compuesto de siete subdivisiones como todos los demás, a su vez, se

divide en dos grandes regiones, llamándose la superior “abstractaâ€� y la inferior “concretaâ€�.

Aquí trabaja el Ego respondiendo a las impresiones del mundo físico sobre el cerebro y

creando ideas que se convierten en pensamientos forma cuando se rodean de materia mental

de las regiones inferiores o concretas. De hecho, podríamos considerar a la palabra como

la manera de representar o expresar lo que para nosotros serían los símbolos o arquetipos

del Mundo del Pensamiento. Digamos, como otra forma de expresarlo, que Dios tiene ideas

o crea arquetipos mentales (en las regiones superiores o abstractas) para el ser humano

y para el planeta tierra y les da forma con materia mental inferior para que tomen forma

en las regiones etéricas y físicas de nuestro mundo. De igual manera, una persona tiene

una idea, (percibe en su cerebro un arquetipo del Mundo del Pensamiento) le da forma

creando un pensamiento imagen, y cuando tiene claro el esquema de lo que desea lo

crea materialmente y decimos que lo ha inventado. Esto es lo que ocurre cuando

después de la muerte llegamos a esas regiones, el hecho de pensar es crear mentalmente,

por eso se dice que allí el propósito y el hecho es lo mismo. Pero, como es natural, la

humanidad está aún muy limitada en su acción creadora en ese mundo y lo que hacemos

allí después de la muerte es gracias a la ayuda y dirección de las varias jerarquías que

allí habitan y trabajan para ayudarnos. Aquí, al estar rodeados de nuestra propia aura

mental, todo lo que nos llega se tiñe de la naturaleza que sea, transformando

así muchas veces pensamientos forma que nos serían muy útiles.

Cuando decimos que una persona está más desarrollada nos referimos al hecho de que

está más capacitada para recibir y responder a las impresiones que proceden de ese

mundo y de los seres que vibran en ese nivel. Recordemos que nosotros estamos

rodeados y compenetrados por los mundos, por tanto, lo único que nos separa de

esas regiones mentales es que nuestra vibración mental no alcanza esos niveles,

lo que hace que no podamos percibir esos pensamientos forma e ideas elevadas. Según

nos esforcemos y desarrollemos nuestra mente y espíritu seremos capaces de

identificarnos con esas regiones y atraer materia de las mismas hacia nuestro

cuerpo mental. Cuando llegue ese momento, el Yo superior, el pensador, será capaz

de ser consciente de lo que hay allí y ver incluso sus vidas pasadas así como

algunos planes de futuro para la humanidad. Nuestro cuerpo mental está

constituido por la materia mental de las cuatro regiones inferiores del Mundo

del Pensamiento pero solo tendrá la materia que le corresponda según la vibración

o nota-clave del átomo simiente mental, la cual es el resultado de sus anteriores

vidas y del karma previsto para la presente. Digamos que el hombre no podrá

manejar nada más que la materia mental que le corresponda

según su esfuerzo y si su karma se lo permite.









FORMACIÓN DE UNA NUEVA MENTE: Como ya sabemos,

cuando el Ego ha abandonado todos

sus cuerpos y se encuentra en las regiones superiores del Mundo del

Pensamiento, en lo que

llamamos cuerpo causal, tiene consigo, en estado latente, los átomos

simiente de los cuerpos

que ha utilizado. El Ego evoluciona gracias a estos átomos permanentes puesto que es

de ellos de donde extrae la síntesis o quintaesencia de lo que ha hecho y sido en cada vida, por

eso, cuando llega el momento, el Ego dirige su atención en busca de nuevas experiencias. Este

sería el momento en que el átomo mental despierta, o mejor dicho, una vibración del Ego pone en

actividad el átomo mental para que sea el primer receptáculo del hilo de vida que procede del

Mundo del Espíritu de Vida (lo que los teósofos llaman Buddhi) Cuando el Ego trata de expresarse

en la Región Concreta del Mundo del Pensamiento, el átomo actúa como un imán y, en colaboración

con los Señores de la mente y otros seres, el Ego vela su conciencia con la materia que atrae

para formar su futura mente o cuerpo mental. El poder de vibración de la materia que atraiga

estará en sintonía con el desarrollo del Ego para que pueda expresar sus cualidades mentales

latentes. Esta materia mental procedente de las regiones inferiores se condensa en forma

de nube alrededor del átomo simiente como material con el que se construirá, después de

nacer y hasta aproximadamente los 21 años, la nueva mente. Por supuesto que dichas

cualidades mentales no se ponen en actividad hasta que, a partir del

nacimiento, se van manifestando progresivamente de acuerdo al medio ambiente y a

las actividades que la persona haga.

En la quintaesencia de las experiencias que el Ego se lleva en cada átomo simiente no hay

imágenes ni nada que sea grosero sino los efectos de esas imágenes o experiencias sobre

las facultades. De esta forma la materia que el Ego atrae es de la misma vibración que la

que tenía en su último cuerpo mental, por eso se dice que el hombre reanuda su vida en

el mismo punto donde la dejó aunque con otro destino y más posibilidades. Esto mismo

ocurre respecto al cuerpo de deseos, por tanto, los cuerpos que el Ego construye en

cada vida son el resultado directo de su pasado, como ocurre respecto a su destino.

MECANISMO DE LA MENTE. Podríamos decir que el cuerpo mental está conformado de forma

similar al cuerpo de deseos después de la muerte, es decir, la materia más grosera en

el exterior y la más sutil y refinada en el interior. Por tanto, la materia relacionada con las

regiones inferiores del Mundo del Pensamiento forman realmente la mente, la razón,

el discernimiento, el juicio, etc. Su expresión es concreta porque razona y discierne en su

expresión para que estas vibraciones lleguen al cerebro etérico-físico a través del cuerpo

de deseos y para que el hombre se exprese gracias a su acción final sobre el sistema

nervioso, muscular, palabra hablada, etc. Lo mismo que un pensamiento- forma se

transforma o debilita en su manifestación física, asimismo, las respuestas del cerebro

físico también son lentas en estado consciente porque suele estar muy influenciado

por los sentidos, el mundo que le rodea y los hábitos e instintos. Cuando el hombre

se dé cuenta del poder que tiene y que puede expresar por medio de la mente, podrá

gobernar sus cuerpos, crear su propio destino, utilizar la memoria del pasado

para planificar su futuro, y desarrollar la genialidad

gracias al acercamiento de su propio Yo superior.

LOS PENSAMIENTOS Y EL CUERPO MENTAL. Sabemos, y así lo afirman los científicos,

que el hombre no utiliza nada más que aun mínimo porcentaje de su poder mental, lo que

concuerda con la filosofía oculta cuando dice que el hombre ha estado dominado por sus

cuerpo de deseos hasta hace unos millones de años y que desde hace ese tiempo para

acá está comenzando a desarrollar y utilizar su mente voluntariamente. Cuando la voluntad

controla la mente y la utiliza para gobernar el cuerpo de deseos, se demuestra que el

pensamiento es muy poderoso y que la mente es la base del desarrollo del hombre. Claro

que esto dependerá de la clase de materia que componga la mente puesto que puede ser

de alguno de los diferentes planos del Mundo del Pensamiento. La materia del cuerpo

mental o mente se puede transformar hacia lo elevado y positivo mientras se rechaza

y se elimina lo negativo; esto es, si creamos pensamientos concentrados y voluntariamente

fuertes estimularemos y atraeremos materia mental de los planos superiores. Si repetimos

la operación crearemos un buen hábito y esa parte de la mente atraerá las vibraciones de

su alrededor que estén en sintonía. Además, Primero: Según sea el tema que se piensa

así afectará al cuerpo de deseos haciendo que se forme un sentimiento, deseo o emoción;

y Segundo: Si es abstracto y elevado como, por ejemplo, el amor espiritual, estimulará

las regiones superiores del mundo del Pensamiento más aún. Pero también, y esto es

importante, el sentimiento y las emociones hacen que la mente responda instintivamente

o como hábito, lo que, cuando es negativa, puede perjudicar porque la mente

responderá creando pensamientos negativos; de ahí la

necesidad de controlar la mente con la voluntad.

Cuando el hombre controla la mente y crea pensamientos de amor, fraternidad,

altruismo, humildad, etc., forma ese determinado carácter y la persona se muestra

tal y como piensa porque esos pensamientos estimulan sentimientos en el cuerpo

de deseos cuya materia pertenece a los planos superiores del Mundo de Deseos.

Como esto tiende a reproducirse automáticamente cuanto más se repitan dichos

pensamientos, lo que hacemos es desarrollar nuestro Yo superior gracias al uso

positivo de los cuerpos. Si afinamos un violín o un diapasón en el mismo tono de otro

diapasón, cuando éste suene, hará sonar al violín o al otro diapasón por medio

de sus vibraciones trasportadas por el aire; eso mismo ocurre con los pensamientos del hombre.

El hombre va dejando huella de su personalidad gracias a su pensamiento, el cual

afectará a otras mentes que estén en sintonía con él. El que reza en una iglesia

deja sus pensamientos y sentimientos en ella, los que estimularán a otra persona

que también vaya con la intención de rezar creando así una atmósfera de material

mental que, a su vez, actuará como un espíritu sobre cualquier fervoroso orador.

Pero (por ejemplo) la persona que entra en esa iglesia y no ha hecho vibrar su mente

en ese sentido de devoción y amor cristiano no le afectará esa atmósfera. Una

persona que piensa negativa y repetidamente sobre un determinado tema, no solo

afecta a los demás por medio de la atmósfera mental sino que, además, se puede

auto-obsesionar. También es conveniente tener presente que cuando concentramos

la mente sobre alguien, los pensamientos irán dirigidos sobre esa persona, pero si

en ese momento está muy centrado sobre algún tema no podrán alcanzar

su mente; sin embargo, estarán a su alrededor hasta que puedan penetrarle.

En realidad, los pensamientos pueden tomar varias direcciones:









1ª.- Hacia una persona en la que se piensa o hacia la que se envían.





2ª.- Sobre uno mismo cuando el pensamiento es sobre algo relacionado con su

creador y, por tanto, repercute sobre sus cuerpos.

3ª.- Sobre el medio ambiente porque, unos directa y otros indirectamente,

quedan flotando en el lugar donde se crearon; pero tanto unos como otros

repercuten sobre los cuerpo de deseos y mental de su creador o los de los

demás.



Por consiguiente nosotros siempre estamos bañados por pensamientos

que pueden afectar a nuestra mente

como ocurre con los sentimientos y emociones respecto al cuerpo de deseos. En nuestros hogares nos

encontramos en nuestro propio ambiente, el devoto cristiano se encontrará muy bien en una iglesia donde

asistan personas como él; por la calle nos asaltarán mil clases de pensamientos, etc. etc. Pero también, las

personas ordinarias ven todo esto muy normal porque así lo han visto durante toda su vida, sin

embargo, el que comienza a esforzarse por desarrollarse espiritualmente gracias a este conocimiento,

no se deja influenciar tan fácilmente y medita lo que penetra en su mente y sus creaciones mentales

para así colaborar positivamente en el Mundo del Pensamiento y respecto a la humanidad ¿Y esto porqué?

pues porque sabe que si no lo hace puede ser dominado por el aspecto inferior del cuerpo de deseos y

porque sabe que su deber es hacer el bien y transmutar el mal. Una mente ociosa y sin control pone

a su dueño en peligro de caer en tentaciones, por eso es aconsejable tener la mente ocupada en temar

elevados y en todo lo bueno donde se sienta cómoda.

Hay personas que se deprimen y son inestables porque se dejan

dominar por toda clase de pensamientos y hechos

que le hacen gastar mucha energía al estar las 24 horas dando vueltas a un mismo tema. Estas personas

deben aprender a concentrarse, para ello pueden comenzar

por expulsar todos los pensamientos indeseables

para quedarse solo con los positivos y, además, practicar la concentración. Es muy importante no dejarse

llevar por los problemas ni por los temores y mucho menos atormentarse porque eso debilita la energía vital

y aumenta el problema ya que nuestros mismos pensamientos nos afectan. La persona que vive estos

conocimientos no se ofende por cosas que otros sí lo hacen, no se inquieta, no se deja dominar por

el temor ni por la ira ni por nada parecido, sino que cree en una justicia divina y sabe que

solo tiene que pensar y actuar bien para que todo cambie.

Si uno se deja llevar por lo negativo y altera y desequilibra su

cuerpo de deseos y su mente, no puede culpar

a nadie nada más que a él mismo por ello. Quien se enfada muy a menudo termina desarrollando la irá y

con un carácter irritable e inaguantable por el simple hecho de no razonar y no luchar contra las tentaciones

que le penetran o que él mismo crea. Por tal razón es bueno intentar ver el lado bueno de las personas

y el aspecto positivo que siempre tiene lo normalmente llamado malo. La crítica destructiva afecta de

tal manera que se hace un gran mal a la persona mencionada a la vez que nos creamos una deuda con

ella mientras que si hacemos una crítica constructiva viendo sus cualidades la ayudaremos; esa es una

de las diferencias de controlar o no nuestra mente. Es cierto que cuando uno tiene una mala

costumbre arraigada desde hace muchos años no es fácil vencerla, pero también lo es

que con cada pensamiento creado para combatir ese mal disminuye

su fuerza y tenemos más fácil la victoria.



Cuando un niño nace no tiene un cuerpo mental y uno de deseos ya formados e independientes, la materia

de lo que serán esos cuerpos forma una especie de ovoide donde

cada materia irá cambiando y manifestando

sus formas y colores según el niño o adolescente emita sus deseos,

sentimientos, emociones y pensamientos.

Los gérmenes o tendencias del pasado (buenas o malas) se desarrollarán o no

dependiendo de los estímulos

que reciba según el medio ambiente donde crezca y según la educación que reciba. Como un niño no

actúa de forma individual e independiente hasta aproximadamente los 16 años, aunque más exactamente

deber ser a los 21 cuando se termina de forma su cuerpo mental, es deber de los padres estimular el cuerpo

de deseos y la mente con actividades que se relacionen con la inteligencia y los buenos sentimientos ya que,

de otra forma, tienden a atrofiarse. Cuando a un niño se le crean inclinaciones y gustos positivos, podemos

asegurar que crecerá en ese sentido mucho más que en su anterior vida, pero si se deja que le influyan

personas de gustos groseros y deseos malévolos, no solo no crecerá moral y espiritualmente sino que

degradará lo que había adelantado en su última vida. No olvidemos que antes de nacer el niño, es decir,

a partir de que el Ego penetra en el vientre de la madre para hacerse cargo del desarrollo de los

cuerpos, ese niño en formación, ya es sensible a las influencias externas.





No son muchos los padres que se toman verdaderamente

en serio eso de despertar los mejores sentimientos

o inculcar los más elevados y bellos ideales en los niños desde que nacen. Sin embargo, así debería ser

puesto que sabemos que nacemos con un cuerpo mental cuyos defectos y tendencias son similares

a los de la última vida. Aunque el poder espiritual haya aumentando al pasar por el Purgatorio, si aún

teníamos muchos defectos y malas tendencias que superar en la última vida, deberemos hacer frente

a ellas e incluso a las ya superadas para demostrar que hemos aprendido la lección y hemos tomado

nota en la conciencia. Todos, cuando somos niños, caemos y desarrollamos o

aumentamos ciertos defectos,

por el contrario, crecemos desarrollando y aumentado ciertas virtudes que ya traemos, pero eso dependerá

mucho de lo que primero se nos presente. Si el medio ambiente familiar y social es maléfico, seguramente

que despierten las tendencias maléficas y las benéficas puedan hacer bien poco para evitarlo. Entonces,

como el Ego aun no es dueño de sus propios cuerpos y aunque intente luchar, no podrá estimular las

buenas tendencias hasta que el niño ya tenga alrededor de los 21 años, pero entonces le costará

mucho más vencer que si de niño se hubieran estimulado las tendencias positivas. Qué decir tiene

que si los padres cumplen con su deber de buenos educadores algunas malas tendencias se

atrofiarán, otras se superarán fácilmente y, a la vez, el Ego se fortalecerá en

el bien para cuando tenga que hace frente al mal en el futuro.





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